En caso de daños por tormentas, las líneas ferroviarias deben cerrarse por motivos de seguridad. En el pasado, los expertos de ÖBB-Infrastruktur AG solían recorrer las vías. Evalúan, por ejemplo, si se trata sólo de unas pequeñas piedras o si es necesario utilizar maquinaria pesada de desescombro, o si hay ramas o incluso troncos de árboles tendidos sobre las vías o en la catenaria. A menudo pasa mucho tiempo hasta que se aclara todo. Entonces se avisa al centro de control y se decide la acción necesaria.
En el futuro, en lugar de enviar trabajadores a pie a terrenos abruptos o laderas cubiertas de nieve, se enviarán drones desde un garaje de drones cercano. Sobrevolarán la ruta definida y enviarán imágenes de su estado en tiempo real. Así se podrán tomar inmediatamente las decisiones necesarias. Dependiendo del caso, los drones pueden ahorrar horas de tiempo y minimizar los cierres de rutas.