La nueva planta de fabricación de Siemens Mobilityen Goole (East Riding of Yorkshire) tiene previsto producir los Desiro Verve, trenes que podrían sustituir a las viejas flotas diésel de varios operadores importantes, como Chiltern, Great Western Railway (GWR), Northern, ScotRail, TransPennine Express (TPE) y Transport for Wales (TfW). Los nuevos trenes también podrían circular por la línea ferroviaria Este-Oeste en la próxima década.
La introducción de estos trenes bimodales de batería podría reportar importantes beneficios económicos y medioambientales. Siemens Mobility prevé que la adopción de estos trenes podría ahorrar 4.100 millones de euros a los ferrocarriles británicos y reducir las emisiones de CO2 en 12 millones de toneladas en un plazo de 35 años.
Los trenes bimodales de batería funcionarán con cables aéreos en las rutas ya electrificadas, y cambiarán a la energía de la batería donde no haya electrificación. Este sistema sólo requiere la electrificación de pequeñas secciones de las rutas y de estaciones concretas, lo que reduce considerablemente el tiempo y las molestias en comparación con la electrificación completa de las rutas.
Un componente clave de este plan es el innovador Rail Charging Converter de Siemens Mobility, que puede conectarse directamente a la red eléctrica doméstica. Esta tecnología podría acortar el tiempo de instalación de los equipos de líneas aéreas de siete años a tan solo 18 meses.
Según Siemens Mobility, su avanzado software de simulación del rendimiento de los trenes demuestra que estos trenes bimodales de batería sólo necesitarían electrificar entre el 20 y el 30% de una línea. Los trenes, que utilizan baterías de óxido de titanato de litio, pueden cargarse completamente en solo 20 minutos, ya sea mientras circulan por tramos electrificados o mientras están parados en estaciones.
Siemens Mobility también ha identificado puntos estratégicos a lo largo de varias rutas donde podría implantarse la electrificación discontinua, alimentada por CCR. Esta configuración permitiría cargar las baterías de forma eficiente, conectándolas a la red eléctrica local mediante una carga de 11 kV, en lugar de la red de 275/400 kV, de mayor potencia, utilizada tradicionalmente para los proyectos de electrificación.
Siemens Mobility afirma que este planteamiento se ajustaría al objetivo del Gobierno de eliminar los trenes diésel de los ferrocarriles británicos para 2040. También promete importantes beneficios medioambientales, equivalentes a retirar 80.000 coches de las carreteras o a plantar un bosque del tamaño de la Isla de Man.
La primera flota de trenes de baterías de Siemens Mobility ya funciona en Alemania, en la región de Ortenau. Se espera que estos trenes ahorren 1,8 millones de litros de gasóleo al año una vez desplegados por toda la red.
La adopción de los trenes de batería de Siemens en Gran Bretaña representa un importante cambio hacia un transporte ferroviario más sostenible y rentable, que podría transformar el panorama futuro de los ferrocarriles del país.