Cada año se transportan aproximadamente 4,5 millones de toneladas de pellets de biomasa a la central eléctrica de Drax. Para ello se utilizan unos 60 trenes semanales, lo que supone unos 3.000 trenes al año. Se espera que el cambio del gasóleo rojo tradicional al HVO reduzca las emisiones de carbono del transporte ferroviario de mercancías hasta en un 90%, lo que equivale a una reducción de más de 12.000 toneladas de carbono al año. Esto es comparable a eliminar las emisiones de 30 millones de kilómetros de trayectos en coche.
Los trenes DB Cargo, ahora propulsados por HVO, suministrarán alrededor del 57% de la biomasa total de Drax, ayudando a la empresa a generar electricidad renovable suficiente para abastecer a casi 2,3 millones de hogares, lo que abarca todos los hogares de Yorkshire y Humber.
El HVO, comercializado como uno de los combustibles más puros y ecológicos del mundo, se produce sintéticamente mediante el proceso de hidrotratamiento a partir de aceites vegetales o grasas animales usados. Su uso reduce significativamente las emisiones nocivas de dióxido de carbono (CO2) y óxido de nitrógeno (NOx) en comparación con el gasóleo tradicional.
Al derivar el HVO de productos 100% residuales y excluir materiales vírgenes en su producción, este combustible ofrece una alternativa más sostenible para alimentar vehículos y maquinaria diésel, alineándose con el compromiso del Grupo Drax con la sostenibilidad medioambiental.