Rumanía está preparando un corredor ferroviario de alta velocidad de 781,9 km que unirá Constanza con la frontera húngara, con una inversión estimada de 14 930 millones de euros, según un estudio de viabilidad finalizado en diciembre de 2025 y presentado por Profit.ro.
El trazado propuesto discurre por Constanza – Bucarest – Brașov – Sighișoara (Vânători) – Târgu Mureș – Cluj-Napoca – Zalău – Oradea – frontera con Hungría, conectando con la red húngara de alta velocidad prevista y formando parte de la red principal de la RTE-T. Los costes medios de inversión se estiman en unos 19 millones de euros por kilómetro.
El escenario híbrido prevé la modernización de las líneas existentes para alcanzar velocidades de entre 160 y 200 km/h, así como la construcción de nuevas infraestructuras para una velocidad de entre 200 y 250 km/h. Los tramos de montaña, como el de Câmpina–Predeal–Brașov, podrían utilizar trazados combinados de alta velocidad y convencionales, incluido el túnel de Predeal previsto, cuya documentación técnica y económica ya ha sido aprobada.
La ejecución se estructura en fases. La primera fase abarca el tramo Bucarest-Câmpina, con una nueva línea de doble vía para 250 km/h, que podría incluir la mejora del tramo Câmpina-Brașov hasta los 200 km/h. Se prevé que en 2026 se convoque una licitación para las obras del tramo Predeal-Brașov, incluido el túnel de Predeal, diseñado para 200 km/h.
La segunda fase prevé una nueva línea de doble vía de 250 km/h entre Brașov y Cluj-Napoca, pasando por Târgu Mureș. La tercera fase abarca el tramo Cluj-Napoca–Oradea, pasando por Zalău, también como una nueva línea de 250 km/h. La fase cuatro incluye mejoras para alcanzar los 200 km/h entre Bucarest y Fetești y una nueva línea de doble vía de 250 km/h desde Fetești hasta Constanța.
El estudio estratégico fue elaborado por el consorcio internacional Atkins Réalis en el marco de un contrato de ocho meses de duración que comenzó en octubre de 2024. El estudio evaluó los requisitos técnicos, de inversión y operativos, la viabilidad económica y financiera, y las medidas institucionales necesarias para su implementación. Recomienda una ejecución por fases, la implantación del ERTMS/ETCS de nivel 2 y una financiación plurianual a largo plazo a partir de 2027 mediante fondos europeos, el presupuesto estatal y, potencialmente, asociaciones público-privadas.