El gestor belga de infraestructuras Infrabel y la Asociación Europea de Arrendadores de Material Rodante Ferroviario(AERRL) han firmado un acuerdo de cooperación que abre la siguiente fase de un proyecto destinado a evaluar alternativas a la tracción diésel en las operaciones ferroviarias.
La iniciativa sigue a un informe anterior de AERRL, elaborado junto con Crédit Agricole CIB, ING, KfW IPEX-Bank y Société Générale. La primera fase del estudio se centró en la identificación de tecnologías innovadoras que pudieran reducir la dependencia del gasóleo y esbozó una hoja de ruta para la descarbonización a corto y medio plazo de los ferrocarriles europeos.
La fase recién iniciada se centrará en la viabilidad práctica de introducir sistemas de tracción alternativos. Entre las opciones que se examinarán figuran biocombustibles como el aceite vegetal tratado con hidrógeno, el amoníaco y el gas natural renovable. También se evaluarán sistemas híbridos que combinen tecnologías de pantógrafo/batería y pantógrafo/diesel. Estas alternativas se evaluarán frente a los sistemas de catenaria diésel convencionales y totalmente electrificados.
AERRL, con el apoyo de la consultora eolos, documentará en primer lugar tres escenarios operativos representativos. Se trata de una conexión de transporte de mercancías multitensión de larga distancia, actividades de maniobra en zonas portuarias y un servicio nacional de transporte de mercancías de corta distancia.
Infrabel se encarga de realizar un análisis coste-beneficio de estos escenarios, aplicando una perspectiva social para evaluar las posibles repercusiones y apoyar la evaluación de futuras decisiones políticas y de infraestructuras.
El proyecto se ajusta a los objetivos fijados por las políticas europeas de transporte, que aspiran a reducir las emisiones del transporte en un 90% para 2050.