ÖBB-Infrastruktur cerrará el túnel de Tauern del 8 de febrero al 9 de julio de 2027 para llevar a cabo la segunda fase de un importante programa de modernización en uno de los corredores ferroviarios norte-sur más importantes de Austria.
El cierre permitirá a ÖBB llevar a cabo obras en el interior del túnel y en varios puntos relacionados a lo largo de la ruta de Tauern, un eje clave tanto para el tráfico de pasajeros como para el de mercancías a través de los Alpes.
Para los operadores de transporte de mercancías, el momento es especialmente relevante. Según la ÖBB, el cierre se ha coordinado con las obras previstas por Deutsche Bahn entre Rosenheim y Freilassing, lo que permite gestionar de forma más eficaz las repercusiones en el transporte ferroviario de mercancías en todo el corredor.
Las obras principales se centrarán en el tramo sur del túnel de Tauern, cerca de Mallnitz, e incluirán la rehabilitación del revestimiento del túnel y la renovación de los equipos técnicos ferroviarios. ÖBB aprovechará además el cierre para agrupar otras obras en viaductos, líneas aéreas, sistemas técnicos e infraestructura ferroviaria a lo largo del trazado.
Desde un punto de vista operativo, concentrar varias obras en un único cierre debería reducir las interrupciones posteriores, pero el cierre de cinco meses seguirá exigiendo una planificación minuciosa por parte de los clientes del transporte ferroviario de mercancías que utilicen las rutas alpinas norte-sur.
Los trenes nocturnos se desviarán, aunque se mantendrá la movilidad de los pasajeros mediante autobuses de sustitución y servicios ferroviarios adaptados. El servicio de transporte de vehículos de Tauern reanudará su actividad el 10 de julio de 2027 y también se someterá a una modernización, que incluirá la digitalización de la venta de billetes y el autocheck-in.
El proyecto forma parte de la iniciativa más amplia de ÖBB para garantizar que el eje de Tauern siga siendo seguro, fiable y capaz de satisfacer la demanda futura. Para el mercado europeo del transporte de mercancías, supone un nuevo recordatorio de que las mejoras de los corredores alpinos se planifican cada vez más no solo como obras de infraestructura nacional, sino como iniciativas de gestión de la capacidad transfronteriza.