El nuevo puente sustituye a una estructura de aproximadamente 100 años de antigüedad situada en la segunda vía. El primero de los dos nuevos puentes ya entró en servicio en julio de 2025.
Como parte de la prueba de carga final, se utilizaron tres locomotoras: una Hercules de la clase 2016, una Taurus de la clase 1216 y una de la clase 1144. En conjunto, transportaron unas 250 toneladas hasta el puente. Según la ÖBB, la estructura soportó la carga según lo previsto y cumple todos los requisitos de seguridad.
El nuevo puente tiene 62 metros de longitud y cruza el río Salzach a una altura de unos 12 metros. Cuenta con una estructura de acero, tecnología moderna de apoyos y un diseño optimizado de la estructura portante, pensado para garantizar una larga vida útil y reducir las necesidades de mantenimiento.
Según la ÖBB, la nueva estructura debería contribuir a que el servicio ferroviario sea más estable y fiable para los pasajeros. Se espera que su diseño moderno reduzca las tareas de mantenimiento y disminuya el riesgo de interrupciones relacionadas con la infraestructura.
Aunque el puente en sí está terminado, las obras finales en los alrededores de la estructura pueden seguir provocando restricciones puntuales entre Schwarzach y Saalfelden hasta el 3 de julio de 2026. ÖBB recomienda a los pasajeros que comprueben sus conexiones antes de viajar.