Se han producido importantes interrupciones en los servicios ferroviarios de la República Checa debido a las graves condiciones de hielo, con problemas registrados desde primera hora de la mañana. Las zonas más afectadas son las líneas alrededor de Praga, así como partes del noroeste y el este de Bohemia, donde algunos servicios han sido cancelados o solo funcionan en rutas acortadas.
La formación de hielo en las líneas aéreas y los interruptores congelados ha complicado las operaciones en la estación de Praga Sur, una instalación clave para los servicios de larga distancia. Como resultado, los trenes han tenido que ser trasladados utilizando locomotoras diésel, lo que ha provocado retrasos de decenas de minutos en los trenes de larga distancia y la cancelación de algunos servicios. Estas interrupciones también han afectado a la circulación del material rodante, con efectos secundarios en las conexiones posteriores de toda la red.
Las condiciones meteorológicas extremas también están afectando al tráfico internacional. Debido a los daños causados por el hielo en las instalaciones aéreas, se han suspendido los servicios ferroviarios en el tramo transfronterizo entre Děčín y Bad Schandau, lo que ha interrumpido los servicios de larga distancia entre la República Checa y Alemania, incluidos los trenes del corredor de Berlín.
Los servicios meteorológicos han emitido avisos de heladas para gran parte del país, y se espera que el riesgo sea mayor durante la noche y las primeras horas de la mañana. En algunas regiones, el aviso seguirá vigente hasta la tarde, con un nivel de peligro elevado. Las heladas ya han provocado la cancelación de los servicios matutinos en varias rutas clave de cercanías, incluidas las conexiones entre Praga y Kolín, Praga y Kralupy nad Vltavou, y algunos servicios desde Ústí nad Labem.
Esta interrupción pone de manifiesto la vulnerabilidad de las operaciones ferroviarias electrificadas ante las condiciones meteorológicas invernales extremas. Aunque los gestores y operadores de infraestructuras han puesto en marcha medidas de emergencia, como la asistencia con diésel y reducciones temporales del servicio, la situación sigue siendo incierta y depende de la evolución del tiempo. Los operadores ferroviarios advierten de que, mientras persista el hielo, seguirán siendo posibles nuevos retrasos y cancelaciones con poca antelación.
Situación en la vecina Austria
Condiciones meteorológicas similares también han afectado al funcionamiento del ferrocarril en la vecina Austria, donde la lluvia helada y la acumulación de hielo han provocado interrupciones locales, especialmente en las líneas electrificadas. Según ÖBB, la formación de hielo en las líneas aéreas y los cambios de vía provocó retrasos y restricciones operativas en varias rutas regionales y de larga distancia, especialmente durante la hora punta de la mañana.
Al igual que en la República Checa, los operadores ferroviarios austriacos han puesto en marcha medidas de contingencia, entre las que se incluyen restricciones de velocidad, reducciones selectivas del servicio y el uso de tracción diésel cuando es necesario. La situación pone de relieve el carácter transfronterizo de las interrupciones ferroviarias relacionadas con las condiciones meteorológicas en Europa Central, donde las redes electrificadas están especialmente expuestas a episodios de lluvia helada durante el invierno.