La Comisión Europea ha adoptado una Decisión de Ejecución que formaliza los próximos pasos en el desarrollo de la conexión ferroviaria de alta velocidad entre Lisboa y Madrid.
Según el plan, el corredor se construirá en dos fases: para 2030, se espera que la ruta ofrezca servicios directos de alta velocidad entre las dos capitales con una duración aproximada de cinco horas. Para 2034, la configuración final de la infraestructura deberá reducir el tiempo de viaje a unas tres horas.
Está previsto que el tramo Évora-Caia, en el lado portugués, entre en servicio en 2026. Los estudios para el tramo Lisboa-Évora, que incluye un nuevo cruce sobre el río Tajo, deben concluir a finales de 2027.
El proyecto también prevé el establecimiento de una estructura conjunta de coordinación en la que participen Portugal y España, en cooperación con el Coordinador Europeo para el Corredor Atlántico.
El enlace ferroviario está diseñado para funcionar con plena interoperabilidad técnica, incluida la adopción del ancho estándar europeo (1.435 mm) y el despliegue del ERTMS. La línea completada conectará directamente con la red ferroviaria de alta velocidad existente en España.