La información fue publicada por el diario Ukrainska Pravda, citando fuentes del servicio de inteligencia ucraniano. Los ataques fueron llevados a cabo por una operación conjunta de la Inteligencia de Defensa de Ucrania (DIU) y las Fuerzas de Operaciones Especiales de Ucrania (SOF). Según el informe, trabajadores ferroviarios rusos descubrieron minas no identificadas en el tramo Maloarkhangelsk-Glazunovka de la vía férrea. Una unidad de ingenieros de la Guardia Nacional Rusa (también conocida como Rosgvardiya) fue enviada al lugar.
Ukrainska Pravda cita su fuente: "Durante un intento fallido de desminado, se produjo una explosión que mató a dos oficiales de Rosgvardiya y dejó a uno con amputaciones traumáticas de ambas piernas".
El periódico informa de que la explosión interrumpió el tráfico ferroviario federal, retrasando más de 15 trenes en ambas direcciones.
En la noche del 13 al 14 de septiembre se produjo un nuevo atentado. Después de las 2 de la madrugada, se produjo una explosión en el tramo Stroganovo-Mshinskaya de la línea San Petersburgo-Pskov.
Como consecuencia, una locomotora descarriló y 15 depósitos de combustible, junto con su contenido, quedaron destruidos.
Según el periódico, estas operaciones también se llevaron a cabo conjuntamente con unidades de las fuerzas de defensa de Ucrania.
Estas líneas ferroviarias representan corredores logísticos fundamentales para el suministro de provisiones a las tropas rusas que participan en operaciones de combate en las regiones de Kharkiv y Sumy, concluye el diario.