La conexión, gestionada por Hexafret -empresa ferroviaria del grupo Rail Logistics Europe (RLE )-, utiliza los servicios de alta velocidad de pasajeros existentes para transportar mercancías por un corredor de 470 km en sólo 2 horas y 18 minutos.
Más de medio millón de paquetes al año
Tras una fase de prueba, el servicio ya es plenamente comercial, con una capacidad superior a 500.000 paquetes al año. Los paquetes se cargan en compartimentos cerrados integrados en las bodegas de carga del TGV. La operación da servicio a la infraestructura logística de Amazon tanto en París como en Lyon, integrando el transporte ferroviario de mercancías en las redes de entrega de última milla.
Al parecer, dos tercios de las entregas finales en París se realizan con métodos de bajas emisiones, como vehículos eléctricos, bicicletas de carga o a pie.
Reducción de las emisiones en un corredor clave
Al sustituir el transporte de mercancías por carretera por el ferrocarril de alta velocidad, la iniciativa contribuye a reducir las emisiones. Según las cifras compartidas, las emisiones por kilómetro en ferrocarril son diez veces inferiores a las producidas por los camiones en la misma ruta. Este esfuerzo se alinea con objetivos más amplios de la industria para reducir la congestión de las carreteras y la emisión de carbono en los corredores de transporte más utilizados.
El eje París-Lyon es una de las rutas de transporte más transitadas de Francia, y la integración del ferrocarril para la logística de paquetería puede influir en modelos similares en otros lugares. Hexafret opera los trenes bajo la coordinación de la RLE, alcanzando velocidades de hasta 320 km/h.
Parte de una integración más amplia del transporte de mercancías por ferrocarril
Más allá del corredor París-Lyon, Amazon también utiliza rutas ferroviarias como Le Boulou-Bettembourg y Boulou-Calais, operadas por VIIA, filial de RLE. Estas rutas integran aún más el transporte de mercancías por ferrocarril en las operaciones logísticas de larga distancia en toda Francia y hacia los países vecinos.
El uso de trenes de pasajeros de alta velocidad para el transporte de mercancías sigue siendo un segmento de nicho dentro del sector logístico, pero puede suscitar un mayor interés entre los transportistas que buscan opciones con menos emisiones en rutas con tráfico denso. La adaptación de la infraestructura -espacio dedicado y cerrado dentro del TGV- sugiere un modelo flexible para combinar los servicios de pasajeros con el transporte de paquetes.