Esta controvertida política, que se originó en una oferta de 2001 de Ferrocarriles Holandeses (NS), entrará plenamente en vigor en 2024. En 2011, se llegó a un acuerdo para introducir la tasa HSL, que ha ido aumentando anualmente y ahora alcanzará unos 170 millones de euros en 2024.
Los críticos han planteado tres preocupaciones:
- El canon HSL contraviene la Directiva 2012/34/UE, que establece normas para los cánones por infraestructuras ferroviarias. El elevado canon podría hacer no rentables los servicios ferroviarios de alta velocidad
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mientras que NS será compensada por la tasa HSL con dinero de los contribuyentes, otros operadores tendrán que asumir el coste, lo que creará unas condiciones de competencia desleales
- el mantenimiento de los acuerdos desde el incidente de Fyra y más allá crea obstáculos tanto para los actores existentes en la Línea de Alta Velocidad como dificulta la competencia
Erich Forster, Presidente de ALLRAIL, ha pedido al gobierno que reconsidere esta política: "El Gobierno neerlandés debería suprimir la tasa HSL para garantizar un acceso no discriminatorio a la línea de alta velocidad. De acuerdo con las directrices de la UE", subrayó.
A medida que se acerca la fecha límite de 2024, el sector ferroviario está muy atento, esperando una solución que fomente la competencia y las operaciones ferroviarias sostenibles en todos los Países Bajos.