El Ministerio de Transporte y Comunicaciones de Lituania y el Grupo LTG han analizado la tecnología ferroviaria de ancho variable de España como parte de las evaluaciones en curso sobre posibles conexiones con la red de ancho estándar de Rail Baltica. Las conversaciones tuvieron lugar durante una reunión celebrada en mayo en Madrid con el gestor de infraestructuras español Adif y el fabricante de material rodante Talgo.
La delegación lituana analizó el modelo de doble ancho de vía de España, que combina la infraestructura de ancho ibérico (1.668 mm) y la de ancho estándar europeo (1.435 mm), así como la interoperabilidad entre las líneas convencionales y las de alta velocidad. España ha utilizado sistemas de ancho variable para permitir que los trenes circulen por ambas redes sin que los pasajeros tengan que cambiar de tren.
En las instalaciones de cambio de ancho de vía, se libera el mecanismo de bloqueo, las ruedas se ajustan al ancho requerido y, a continuación, se vuelven a bloquear. El proceso dura varios minutos y se lleva a cabo sin detener el tren.
España desarrolló el sistema al tiempo que ampliaba su red de alta velocidad de ancho estándar junto a la red tradicional de ancho ibérico. Según la parte lituana, las instalaciones de ancho variable pueden desmontarse y reubicarse una vez finalizados los nuevos tramos de ancho estándar, lo que permite una ampliación gradual de la red sin necesidad de infraestructuras de transición permanentes.
La red ferroviaria española cuenta con cerca de 16 000 km de vías de ancho ibérico y ancho estándar. Alrededor del 60 % de los servicios de pasajeros utilizan soluciones de ancho variable. La flota de alta velocidad del país incluye aproximadamente 90 trenes equipados para cambiar de ancho, y hay planes para aumentar esta cifra hasta unos 120 trenes.
Lituania está estudiando las opciones técnicas para mejorar las conexiones entre Vilna y la futura línea principal de Rail Baltica. El Ministerio afirma que aún no se ha tomado ninguna decisión sobre tecnologías o proveedores concretos y que las alternativas se evaluarán en función del coste, la interoperabilidad y los objetivos de la política de transporte a largo plazo.
Rail Baltica proporcionará una línea ferroviaria electrificada de 1 435 mm que unirá Lituania, Letonia y Estonia con Europa Central y Occidental. El proyecto se está impulsando con vistas a las negociaciones sobre el Marco Financiero Plurianual de la UE para el periodo 2028-2034, en las que se buscará apoyo político y financiero.