Cargo Wagon ha entregado 160 vagones Eas-z open diseñados para el transporte de chatarra y tiene previsto completar otras 160 unidades antes de que termine 2026.
El grosor del suelo se ha aumentado de 6 mm a 8 mm, mientras que el número de refuerzos en las paredes se ha incrementado de cuatro a seis. El diseño también incluye aberturas de puertas más reducidas para disminuir los requisitos de mantenimiento y los costes operativos.
El vagón está fabricado en acero S355 y está diseñado para transportar 55 toneladas de chatarra a granel, estando destinado a operaciones en líneas de clase C. Cada vehículo está equipado con un sistema de seguimiento por GPS, que incluye registro de sacudidas e impactos.
Cargo Wagon posiciona el Eas-z como una solución específica para el transporte de chatarra, en el que los procesos de carga y las características del material someten a las estructuras de los vagones a mayores esfuerzos que los flujos de mercancías a granel convencionales.