ÖBB ha iniciado el proceso de selección del trazado para un nuevo túnel de Bosruck en la línea Linz–Selzthal Pyhrn, dando inicio a una fase de planificación de dos años que se prolongará hasta 2028. El Ministerio Federal de Acción Climática y el Consejo de Supervisión de ÖBB encargaron el proceso en 2025, y no se prevé que la construcción comience antes de 2030.
El proyecto tiene como objetivo reducir la duración de los trayectos de larga distancia entre Linz y Selzthal a unos 75 minutos, frente a los 105 minutos actuales, además de aumentar la capacidad de la línea y construir una doble vía parcial en un trazado más llano.
ÖBB ha iniciado un diálogo formal sobre planificación con las partes interesadas de la región. Los días 24 y 25 de marzo se reunieron tres foros que representan el tramo sur, el tramo norte y la región en su conjunto. Entre los participantes se encuentran representantes del gobierno regional, organizaciones empresariales, grupos de interés y la administración pública. A lo largo de los próximos dos años, ÖBB presentará los avances de la planificación y recabará opiniones de la región.
Al mismo tiempo, se están llevando a cabo los preparativos técnicos para la selección del trazado. Los consultores externos han iniciado los trabajos de topografía, cartografía y prospección para definir los posibles trazados. Los resultados de estas investigaciones servirán de base para la planificación de las vías y los túneles, así como para el desarrollo de las distintas opciones de trazado.
Una vez que estén disponibles los resultados iniciales del estudio, ÖBB tiene previsto organizar sesiones informativas públicas. La información sobre el proyecto está disponible en el sitio web de ÖBB Infraestructura, y se ha creado una dirección de correo electrónico específica para el proyecto con el fin de recibir comentarios.
Está previsto que la fase de selección del trazado concluya en 2028 con la determinación del trazado preferido. Esto servirá de base para el posterior proceso de aprobación, incluida una evaluación de impacto ambiental. El inicio de las obras dependerá del resultado y la duración de los trámites reglamentarios, y no se prevé que tenga lugar antes de 2030.
Es necesaria una nueva estructura porque el actual túnel de Bosruck, inaugurado en 1906, consta de un solo tubo y presenta pendientes pronunciadas que generan costes operativos adicionales. Sin una nueva construcción, el túnel requeriría una profunda remodelación en la década de 2040 sin aportar mejoras en la capacidad ni en el rendimiento del tráfico ferroviario.