El Ministerio Federal de Transporte de Alemania ha presentado la documentación para que el Parlamento examine el proyecto de línea ferroviaria de alta velocidad entre Dresde y la frontera entre Alemania y la República Checa, lo que supone un hito importante para uno de los proyectos de infraestructura ferroviaria más significativos de Europa Central.
El procedimiento parlamentario otorga al Bundestag una supervisión adicional sobre los grandes proyectos de ampliación ferroviaria tras la finalización de las fases preliminares de planificación. Si se aprueba, el Gobierno alemán podrá proceder a la firma de un tratado interestatal con la República Checa, sujeto a la confirmación presupuestaria.
El núcleo del proyecto es un túnel base de aproximadamente 30 kilómetros bajo los Montes Metálicos (Erzgebirge), que se prevé que sea el túnel ferroviario más largo de Europa Central. La nueva línea tiene como objetivo reducir el tiempo de viaje entre Dresde y Praga de las 2,5 horas actuales a aproximadamente una hora, al tiempo que se alivia la congestión de la ruta existente del valle del Elba y se reduce el impacto acústico para las comunidades locales.
El secretario de Estado parlamentario Ulrich Lange describió el proyecto como un componente clave de una visión más amplia del transporte europeo. «Me complace que ahora podamos presentar al Bundestag alemán los resultados de la planificación preliminar de la nueva línea Dresde-Praga. El proyecto es un elemento central del corredor internacional de alta velocidad previsto entre Berlín, Praga y Viena, que acercará aún más a Europa», afirmó.
Más allá del transporte de pasajeros, se espera que el nuevo corredor refuerce significativamente la capacidad de transporte ferroviario de mercancías entre Chequia, Alemania y Europa Occidental, al crear una conexión transfronteriza adicional de alto rendimiento. El túnel constará de dos tubos y está diseñado para dar servicio tanto al tráfico de pasajeros como al de mercancías.
Según los planes actuales, la inversión checa en el tramo del túnel se estima en unos 45 000 millones de coronas checas (aproximadamente 1800 millones de euros). El túnel podría entrar en servicio alrededor de 2039, mientras que la puesta en funcionamiento completa de todo el corredor de alta velocidad está prevista para mediados de la década de 2040.
El Gobierno checo aprobó el año pasado un borrador de acuerdo bilateral sobre el proyecto, y los debates políticos continúan a ambos lados de la frontera. Los representantes del estado alemán de Sajonia han subrayado en repetidas ocasiones la importancia de mejorar las conexiones de transporte con Europa Central y Oriental, y han pedido una financiación fiable y una rápida consideración parlamentaria.
Por lo tanto, la presentación al Bundestag representa un paso decisivo en el proceso para hacer realidad una conexión ferroviaria de alta velocidad entre Alemania y la República Checa, prevista desde hace tiempo, y reforzar la conectividad norte-sur en toda Europa Central.