Un tramo de la línea ferroviaria Varsovia-Lublín resultó gravemente dañado por un artefacto explosivo el domingo, según confirmó el primer ministro polaco, Donald Tusk. Según informaciones recogidas por Novinky.cz y Reuters, las autoridades están tratando el incidente como un acto de sabotaje. No hubo heridos.
La explosión se produjo cerca del pueblo de Mika, donde parte de la vía quedó destruida. Los servicios de emergencia y la fiscalía están investigando el lugar. Tusk añadió que posteriormente se detectaron daños adicionales más adelante en la misma ruta, en dirección a Lublin.
En una declaración en X, Tusk calificó el suceso de "acto de sabotaje sin precedentes dirigido contra la seguridad de Polonia y sus ciudadanos". Señaló que la línea es estratégicamente importante, incluso para el transporte de ayuda a Ucrania. "La investigación está en curso. Como en casos anteriores similares, se encontrará a los autores, sea quien sea quien esté detrás de ellos", afirmó.
El ministro del Interior, Marcin Kierwiński, también declaró que "no hay duda de que fue un sabotaje", mientras que el portavoz de los servicios especiales polacos, Jacek Dobrzyński, afirmó que el caso se está tratando con la máxima prioridad.
La policía local informó de que la alarma la dio un maquinista que se percató de que faltaba un tramo de raíl cerca del pueblo de Życzyn, en la región de Mazovia. En ese momento iban a bordo dos pasajeros y varios miembros del personal ferroviario, pero ninguno resultó herido.
Reuters recordó que Polonia ya había advertido anteriormente de que su papel como principal centro de apoyo internacional a Ucrania podría convertirla en objetivo de intentos de sabotaje hostiles. Moscú ha negado reiteradamente su implicación en tales incidentes.