El puente Randklev de la línea Dovre se ha reabierto oficialmente, restableciendo una conexión ferroviaria crucial entre Oslo y Trondheim.
La tormenta, que azotó Noruega en agosto de 2023, causó daños sin precedentes, incluido el hundimiento de los vanos centrales del puente Randklev en el río Gudbrandsdalslågen. La intensa crecida socavó los cimientos del puente, lo que provocó importantes trastornos en la línea Dovre, un corredor clave para el tráfico de pasajeros y mercancías.
En respuesta, Bane NOR, el gestor noruego de infraestructuras ferroviarias, inició un proyecto de reparación integral. Los vanos dañados fueron retirados y transportados a tierra firme con una grúa de 1.350 toneladas para su reparación. Al mismo tiempo, se construyeron nuevos pilares para el puente con el fin de resistir mejor futuros fenómenos meteorológicos extremos. Con este ambicioso proyecto no sólo se pretendía restaurar el puente, sino también reforzarlo frente a incidentes similares en el futuro.
El cierre de la línea Dovre tuvo repercusiones de gran alcance, obligando a desviar trenes a la línea no electrificada de Røros y reduciendo significativamente la capacidad de transporte de mercancías por ferrocarril. Con la reapertura del puente de Randklev, se han reanudado las operaciones normales en la línea de Dovre, con lo que se espera aliviar la presión sobre las rutas alternativas y restablecer la eficiencia de los servicios ferroviarios en toda la región.