Los agentes del sector ferroviario y logístico europeo reclaman una revisión urgente de la Directiva de la UE sobre transporte combinado y advierten de que el marco actual ya no se adapta a las operaciones de transporte de mercancías modernas.
En un documento de posición conjunto del sector, organizaciones como la UIRR destacan que el transporte combinado —que integra el ferrocarril, las vías navegables interiores y el transporte marítimo de corta distancia— sigue siendo fundamental para alcanzar los objetivos climáticos de la UE, al tiempo que mejora la eficiencia energética y reduce la congestión.
Sin embargo, el sector sostiene que la directiva vigente está desfasada, ya que se basa en definiciones y procedimientos que datan de la década de los noventa. Esto ha dado lugar a una situación de inseguridad jurídica, a una aplicación nacional fragmentada y a una complejidad administrativa que afecta especialmente a las operaciones transfronterizas y a los operadores más pequeños del mercado.
Desde un punto de vista operativo, las partes interesadas subrayan que el trasvase del transporte de mercancías de la carretera a soluciones multimodales requiere servicios fiables, competitivos en cuanto a costes y fáciles de utilizar, respaldados por una infraestructura adecuada, la capacidad necesaria y flujos de información digital.
Por lo tanto, el sector pide que se reanude la labor legislativa relativa a la directiva, con el objetivo de establecer normas más claras y garantizar una aplicación más coherente en todos los Estados miembros.
Entre las recomendaciones clave se encuentran la introducción de criterios de elegibilidad armonizados, una mayor seguridad jurídica para las cadenas de suministro transfronterizas y una mayor digitalización para reducir las cargas administrativas y mejorar la aplicación de la normativa.
Las partes interesadas también hacen hincapié en la necesidad de adoptar medidas nacionales eficaces para fomentar su implantación, junto con una evaluación periódica de su impacto.
Desde una perspectiva más amplia, los cambios propuestos se consideran esenciales para reforzar la competitividad y la resiliencia de las cadenas de suministro europeas, al tiempo que se acelera la transición hacia un transporte de mercancías más sostenible.
En el sector ferroviario, el debate en torno a la Directiva sobre transporte combinado pone de relieve la creciente importancia de la integración multimodal como elemento fundamental de la política de transporte de la UE en los próximos años.