La empresa ferroviaria estatal de Moldavia, CFM, llevó a cabo una operación de transbordo de contenedores en Giurgiulești el 17 de junio de 2026, en la que se transfirió la mercancía de vagones europeos de vía estándar a vagones planos de vía ancha de 1.520 mm para su posterior traslado a Chișinău.
El envío constaba de ocho contenedores, cada uno de los cuales pesaba 44 toneladas. Los contenedores se transportaron por una vía de 1.435 mm de ancho hasta Giurgiulești, el puerto moldavo del Danubio, antes de ser transbordados a material rodante de vía ancha para el tramo nacional hasta la capital.
La operación reviste importancia porque Moldavia se encuentra entre la red de la UE, de 1 435 mm, y el sistema de 1 520 mm utilizado en la mayor parte de su red ferroviaria nacional. Las recientes obras transfronterizas también se han centrado en la ruta Fălciu–Prut/Cantemir, donde una locomotora rumana de vía estándar cruzó a Moldavia en abril de 2026 para realizar pruebas.