Un estudio recientemente publicado por encargo de la Asociación de Ferrocarriles Americanos (AAR) concluye que la electrificación de la red ferroviaria de mercancías de EE.UU. mediante sistemas de catenaria aérea no es una opción viable. El análisis pone de relieve los retos financieros, operativos y de infraestructura, estimando el coste de la electrificación completa en 1,1 billones de dólares, lo que equivale a casi 50 años de ingresos netos combinados de los seis ferrocarriles de mercancías de clase I.
Según el estudio, la electrificación introduciría riesgos de fiabilidad, ya que la infraestructura de catenarias podría ser vulnerable a condiciones meteorológicas extremas y a fallos del sistema que interrumpirían las operaciones de transporte de mercancías. Además, la demanda de energía para una red electrificada se estima en 40-50 teravatios-hora anuales, lo que exigiría amplias mejoras de la red eléctrica, incluida nueva capacidad de generación a partir de fuentes nucleares, solares o eólicas.
El informe también señala los retos normativos y de seguridad. El proceso de obtención de permisos para un proyecto de electrificación a escala nacional llevaría años, y la infraestructura de alta tensión añadiría complejidades operativas y de mantenimiento. A la vista de estos obstáculos, el estudio concluye que la electrificación en catenaria no es una solución viable para el transporte de mercancías por ferrocarril en Estados Unidos.
Aunque no se ha implantado ninguna solución totalmente escalable de cero emisiones, los ferrocarriles están probando el biodiésel y el diésel renovable, desplegando tecnologías de optimización del combustible y modernizando las locomotoras para mejorar la eficiencia dentro de las limitaciones de la infraestructura existente.