La reestructuración de ČD Cargo se ha convertido en uno de los factores que han contribuido a reforzar el perfil crediticio del Grupo České dráhy, ya que la agencia de calificación Moody’s ha elevado la calificación de la empresa ferroviaria nacional checa de Baa2 a Baa1, con perspectiva estable.
La agencia también mejoró la calificación crediticia de referencia de České dráhy de «ba2» a «ba1», otorgándole al grupo su mejor calificación hasta la fecha. Para la empresa, esta mejora es significativa, ya que se está preparando para una importante fase de inversión en material rodante e instalaciones de mantenimiento.
Moody’s valoró positivamente la mejora de la liquidez del grupo, respaldada por unos resultados operativos más sólidos. Según los indicadores clave de la agencia de calificación, České dráhy alcanzó un margen EBIT de alrededor del 10 % y un ratio deuda/EBITDA inferior a 6 veces.
La agencia de calificación también destacó las medidas decisivas adoptadas por la dirección para reestructurar ČD Cargo, que calificó de estratégicamente necesarias, dado el declive estructural que afecta a algunos segmentos del mercado europeo del transporte ferroviario de mercancías.
Esta mejora se produce tras la publicación de los resultados financieros de 2025 del Grupo České dráhy. El grupo registró un beneficio consolidado antes de impuestos de 1.800 millones de coronas checas según las NIIF, lo que supone una mejora interanual del 46 %.
České dráhy también registró unos mejores resultados operativos, con un aumento de los ingresos totales de alrededor del 5 %, hasta alcanzar los 54 300 millones de coronas checas.
En lo que respecta al sector del transporte de pasajeros, la mejora de la calificación llega en un momento crucial. České dráhy tiene previsto invertir más de 30 000 millones de coronas checas en nuevos trenes e instalaciones de mantenimiento a corto plazo, ya que las autoridades de transporte público exigen cada vez más material rodante moderno en los nuevos contratos de servicio.
El grupo afirma que su estrategia de financiación sigue siendo conservadora, ya que combina el acceso a los mercados de capitales con la financiación del Banco Europeo de Inversiones, Eurofima y otras líneas de crédito. Esto también debería facilitar el reembolso de bonos antiguos por valor de 500 millones de euros este año.