La línea de producción, en gran parte automatizada, producirá inicialmente unas 100 000 traviesas de material compuesto al año. La cartera de productos incluirá traviesas para vías y desvíos, así como productos especiales para puentes ferroviarios. El EPS se fabrica a partir de materias primas secundarias y es totalmente reciclable al final de su vida útil de 50 años.
"Con nuestra nueva traviesa de material compuesto, estamos creando una alternativa sostenible y duradera a las traviesas de madera, que ya no están permitidas en cada vez más países de todo el mundo debido a su impregnación con productos químicos nocivos para el medio ambiente y la salud. En el futuro, nuestra última innovación podrá utilizarse allí donde los requisitos técnicos impidan sustituir las traviesas de hormigón", afirma Oliver Schuster, CEO de Vossloh.
Las traviesas compuestas son el resultado de más de diez años de trabajo de desarrollo por parte de los expertos de Vossloh. El objetivo era crear una traviesa compuesta ecológica que combinara las propiedades positivas de las traviesas de hormigón, madera y polímero. Esto es posible gracias al material Amalentic. Según los expertos de la empresa, este material isotrópico cumple los requisitos más importantes del producto, como una alta resistencia a la intemperie, una baja dilatación térmica, una gran estabilidad de la vía y un ancho de vía estable.