El Grupo Škoda ha presentado oficialmente el primer tren eléctrico terminado para Bulgaria, lo que supone un hito clave en uno de los proyectos de modernización del material rodante más importantes que se están llevando a cabo actualmente en el país.
El tren eléctrico de cuatro vagones forma parte de un contrato de 25 trenes destinados a servicios suburbanos y regionales en la red ferroviaria búlgara. Tras completar las pruebas dinámicas y de seguridad en la República Checa, está previsto que las dos primeras unidades comiencen ahora las pruebas en la infraestructura búlgara, mientras continúan los trámites de certificación y aprobación definitiva en coordinación con las autoridades búlgaras.
Škoda afirma que los trenes se basan en su plataforma RegioPanter y se fabricaron en un plazo de 14 meses desde la firma del contrato, un plazo relativamente corto teniendo en cuenta el nivel de adaptación que requería el mercado búlgaro. Las nuevas unidades están diseñadas para circular a una velocidad máxima de 160 km/h con una electrificación de 25 kV CA y están equipadas con ETCS de nivel 2.
El contrato también incluye 15 años de mantenimiento a cargo del Grupo Škoda en Bulgaria, lo que confiere al proyecto una perspectiva a más largo plazo que va más allá de la mera entrega de los vehículos.
El ministro de Transporte búlgaro, Korman Ismailov, calificó la modernización del ferrocarril como una de las prioridades estratégicas del país, mientras que el Grupo Škoda señaló que el proyecto forma parte de su estrategia de expansión en el sudeste de Europa.
El programa de la UEM para Bulgaria es uno de los varios contratos recientes que refuerzan la posición de Škoda en el país. Paralelamente, la empresa también está suministrando trenes de metro y trolebuses para Sofía, lo que pone de relieve el papel que desempeña actualmente Bulgaria como un mercado cada vez más importante para la tecnología de transporte checa.