Estos emplazamientos -gestionados por Adif, Renfe y otros operadores- abarcan estaciones de pasajeros, terminales de mercancías y lugares de mantenimiento, y forman parte de la base de operaciones de los transportistas de pasajeros y mercancías.
Según la normativa actual, las tarifas no pueden superar el coste de prestación del servicio más un beneficio razonable. La CNMC esbozó su enfoque en una Comunicación que define qué costes pueden asignarse a estas actividades e introduce una metodología anclada en el coste medio ponderado del capital. El marco se alinea con las prácticas utilizadas en otros ámbitos regulados, al tiempo que adapta los parámetros a las condiciones del sector ferroviario.
Tras una consulta pública sin que se recibieran alegaciones, la CNMC fijó las referencias de beneficio razonable en:
- 7,33% para Renfe Operadora
- 7,73% para Adif y Adif Alta Velocidad
- 8,17% para otros explotadores de instalaciones de servicio
La autoridad afirma que estos valores representan un aumento de alrededor de medio punto porcentual en comparación con la anterior actualización.