La apertura de las fronteras se produce menos de dos semanas después de que el gobierno polaco las cerrara debido al ejercicio militar ruso-bielorruso "Zapad", que significa "Oeste" en términos geográficos.
"La conclusión de estos ejercicios reduce -aunque no puedo decir que elimina- varias amenazas, y teniendo en cuenta los intereses económicos de los transportistas y ferrocarriles polacos, llegamos a la conclusión de que esta medida ha cumplido su propósito", dijo el primer ministro Donald Tusk al Gobierno, citado por la cadena polaca TVP World.
El cierre de fronteras afectó a los cuatro pasos fronterizos ferroviarios de Grodno-Kuznica Białostocka, Berestovitsa-Zubki Białostockie, Svisloch-Siemianówka y Brest-Terespol, así como a los dos pasos fronterizos para automóviles de Brest-Terespol y Kozlovichi-Kukuryki.
"Si aumentan las tensiones, no dudaremos y tomaremos las decisiones adecuadas", añadió el Primer Ministro polaco.
Al parecer, el cierre del ferrocarril ha repercutido en un tráfico anual de mercancías de 25.000 millones de euros entre la UE y China, según informa el servidor Euronews.