Según han informado los efectivos de rescate locales, para atender la emergencia se enviaron al lugar un vehículo de rescate y una ambulancia, un vehículo de rescate pesado y un contenedor multirriesgo del Cuerpo de Bomberos de Alejandría y una dotación de SAJ Teleorman.
Estos rescatadores contaron también con el apoyo de dotaciones de bomberos de la ISU de Olt, con dos ambulancias, un vehículo de rescate pesado, un contenedor multirriesgo y tres camiones de bomberos con equipos de rescate.
Cuando llegaron las fuerzas de intervención, se comprobó que había una víctima mortal en el interior de la locomotora (un hombre de unos 60 años). Otras dos personas, empleados de la empresa ferroviaria CFR, que se vieron implicadas en el suceso, no presentaban signos visibles de traumatismo, por lo que fueron controlados in situ y se negaron a ser trasladados al hospital.
El ministro rumano de Transportes, Sorin Grindeanu, comentó esta catástrofe en las redes sociales:
"En estos terribles momentos, envío mis condolencias a la familia del maquinista que ha perdido la vida en el accidente ferroviario de hoy. Estoy, en todo momento, informado de la situación sobre el terreno. El Plan Rojo está activado en estos momentos. La situación ha sido provocada por el descarrilamiento de un tren de mercancías privado. Pido a la oficina de investigación ferroviaria que establezca rápidamente las causas del accidente para que la justicia castigue a los responsables de esta tragedia", escribió Grindeanu en Facebook.
Los bomberos prosiguen su misión de prevención y extinción del incendio y las autoridades se han hecho cargo de la investigación. Aún se desconocen las causas de esta tragedia.