České dráhy (ČD) tiene previsto utilizar el préstamo para adquirir 180 vagones de pasajeros y 20 locomotoras eléctricas. Además, la empresa planea modernizar 219 antiguos vagones y locomotoras con la tecnología contemporánea conocida como Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario (ERTMS). Las mejoras, que estarán terminadas a finales de 2028, ayudarán a las zonas de cohesión checas y a las conexiones transfronterizas.
"Destinamos los fondos así obtenidos principalmente a la mejora de la calidad de los trenes de larga distancia, incluida la adquisición de las más modernas composiciones de trenes ComfortJet, que circularán por las líneas que interconectan Praga con Alemania, Austria, Eslovaquia o Hungría, así como al equipamiento de otros vehículos con la parte embarcada del Sistema Europeo de Control de Trenes (ETCS)", explica sus planes Lukáš Svoboda, miembro del Consejo de Administración y Director General Adjunto de ČD de Economía y Compras.
La financiación se basa en años de cooperación entre el BEI y České dráhy para mejorar la infraestructura y el material rodante. Solo el año pasado, el BEI invirtió 880 millones de euros en el ferrocarril checo.
"Con la modernización del material rodante de České dráhy no sólo mejoramos la seguridad y la eficiencia de los servicios ferroviarios, sino que también contribuimos al logro de los objetivos de acción por el clima de la UE", afirma Kyriacos Kakouris, Vicepresidente del BEI.
Se espera que el material rodante nuevo y modernizado mejore la fiabilidad del servicio, reduzca la duración de los trayectos y disminuya los costes de mantenimiento. Además, se prevé que la iniciativa cree unos 160 puestos de trabajo permanentes, principalmente para maquinistas, personal de acompañamiento y personal de mantenimiento.