Dos de los tres trenes de fabricación española presentados el 30 de abril se encuentran actualmente fuera de servicio, lo que ha obligado a Leo Express a cancelar una parte considerable de los servicios que acababa de anunciar para el mes de mayo.
Los trenes Talgo se presentaron como un cambio radical para el corredor Praga – Olomouc – Bratislava y para la reactivada línea Praga – Prešov. Sin embargo, los primeros días de funcionamiento pusieron de manifiesto deficiencias en la preparación de la flota y en la solidez del horario. Varios servicios registraron retrasos de varias horas el día de la puesta en marcha, lo que provocó un efecto dominó en todo el estricto plan de circulación.
El modelo operativo se basa en tiempos de rotación cortos en las estaciones terminales, en algunos casos inferiores a 40 minutos. Al contar solo con tres composiciones en la flota, cualquier avería técnica o retraso afecta de inmediato a las salidas posteriores. Esta vulnerabilidad quedó patente desde el primer día, cuando los retrasos en las llegadas se propagaron por todo el horario y obligaron a realizar intervenciones operativas ad hoc, incluida una parada no programada para repostar.
Desde entonces, se han retirado dos trenes. Uno de ellos necesita reparaciones tras los daños sufridos en las ventanas a causa de actos de vandalismo, mientras que el otro ha quedado fuera de servicio debido a fallos técnicos, entre los que se incluyen problemas relacionados con las puertas. La reducción a una sola unidad Talgo operativa ha obligado a Leo Express a suspender parte del servicio previsto y a sustituirla por una unidad múltiple Stadler Flirt en determinados horarios.
Este contratiempo resulta notable, teniendo en cuenta que el operador había presentado públicamente la incorporación de los Talgo como un hito en su oferta de larga distancia. Los trenes articulados de segunda mano, arrastrados por locomotoras Siemens Vectron, estaban destinados a respaldar una ampliación del horario transfronterizo. En cambio, la fase inicial de explotación ha puesto de manifiesto los riesgos asociados a la introducción de una flota reducida y heterogénea con una redundancia limitada.
Por el momento, el proyecto de Talgo sigue dependiendo de la puesta en servicio de las dos unidades retiradas y de los ajustes en la planificación del mantenimiento y la circulación. Hasta que se estabilice la disponibilidad de la flota, la flexibilidad de los horarios en los corredores afectados seguirá siendo limitada.