Calea Ferată din Moldova (CFM) está llevando a cabo un proceso de reestructuración destinado a mejorar la eficiencia operativa y la transparencia financiera. Sin embargo, el objetivo principal sigue siendo resolver el impago de los salarios de su plantilla.
A un total de 4.997 empleados se les adeudan salarios atrasados por valor de 8 millones de euros, acumulados entre agosto y diciembre de 2024. Abordar estos salarios atrasados se ha identificado como la principal prioridad de la organización durante la reorganización.
Además de hacer frente a las obligaciones financieras, CFM está aplicando medidas para reducir costes, aumentar los ingresos y modernizar las infraestructuras para satisfacer las exigencias del mercado. Estos esfuerzos también pretenden mejorar la calidad del servicio y restablecer la confianza de los pasajeros.