El Fondo Estatal Checo para Infraestructuras de Transporte destinará este año alrededor de 2900 millones de euros a proyectos ferroviarios, incluidos unos 800 millones para el mantenimiento de las vías. Se destinarán fondos adicionales a la renovación de estaciones, la seguridad de los pasos a nivel (alrededor de 30 millones de euros) y la electrificación de la red.
Está previsto que comiencen las obras del tramo Praga-Kladno, de 15 km, la etapa más larga del futuro enlace ferroviario con el aeropuerto de Praga. El trazado, en su mayor parte nuevo, permitirá alcanzar velocidades de hasta 145 km/h gracias a curvas más rectas y a la electrificación. También se iniciarán las obras en el tramo Plzeň-Nýřany-Chotěšov, parte de la ruta modernizada hacia Baviera, y en la reconstrucción del nudo ferroviario de Ostrava, preparada desde hace tiempo.
Otros proyectos incluyen la finalización de las reparaciones de los daños causados por las inundaciones en la línea Opava-Kravaře y el inicio de la reconstrucción entre Kolín y Kutná Hora, donde un nuevo cruce eliminará los movimientos conflictivos entre el corredor principal Praga-Moravia y la línea hacia Havlíčkův Brod. También se iniciará la electrificación en Nýřany-Heřmanova Huť y en Rudoltice v Čechách-Lanškroun.
La implementación del programa depende de la aprobación definitiva del presupuesto estatal por parte del Parlamento. Si se confirma, el paquete representaría el mayor nivel de inversión ferroviaria anual en la historia de la República Checa, centrado en la capacidad, la fiabilidad y la conectividad transfronteriza.