Bruselas tiene previsto retirar la modificación de la Directiva de Transporte Combinado (CTD), según el programa de trabajo de la Comisión Europea para 2026. La reforma se había introducido en noviembre de 2023 como parte del paquete de medidas para la ecologización del transporte de mercancías, pero ahora se abandonará antes de que puedan comenzar las negociaciones parlamentarias.
La UIRR, que representa al sector europeo del transporte combinado, criticó duramente la medida, señalando que se produce sin ninguna consulta pública, a pesar de que el Parlamento Europeo acaba de concluir un estudio para el próximo proceso legislativo. Tanto la Presidencia belga como la húngara del Consejo habían estado trabajando en el expediente, y los Estados miembros esperaban la aportación del Parlamento.
La retirada también parece contradecir los objetivos más amplios de la UE de transferir el transporte de mercancías de la carretera al ferrocarril y a las vías navegables interiores, como se indica en el Pacto Verde Europeo y en el Reglamento RTE-T. Sin un marco modernizado para el transporte combinado, las partes interesadas del sector temen un avance más lento hacia estos objetivos de transferencia modal.
La UIRR sostiene que el transporte combinado es "la solución principal" para integrar el ferrocarril y las vías navegables interiores en las cadenas de suministro europeas, pero advierte de que el sector se enfrenta a cuellos de botella en las infraestructuras, escasez de terminales y falta de digitalización. La organización afirma que, aunque la reforma del CTD por sí sola no solucionaría todos los problemas, sigue siendo necesario un marco jurídico.
"Animo a la Comisión a reconsiderar su idea de retirar la propuesta", declaró Ralf-Charley Schultze, Director General de la UIRR. "Es necesaria una perspectiva a largo plazo, y debería permitirse al Parlamento Europeo continuar su labor", añadió.
Los retos actuales del transporte combinado, argumenta la UIRR, se refieren sobre todo a la capacidad de la red, la fiabilidad y la planificación. La organización teme que la retirada de la enmienda CTD sin una hoja de ruta alternativa pueda frenar el progreso en un momento crítico para el transporte ferroviario europeo de mercancías.