El rasgo dominante del diseño es una estructura de cubierta de madera que reúne el parque situado frente a la estación, el nuevo vestíbulo y la parada de tranvía prevista. El estudio también dividió el parque frente a la estación en tres partes: una zona cultural, una "plaza de la estación" y una zona para actividades adicionales.
El nuevo diseño contribuirá a mejorar la movilidad de los pasajeros, gracias a una nueva parada de tranvía justo enfrente de la terminal y a las conexiones con la próxima estación de ferrocarril de Masaryk y otros destinos de la ciudad.
El diseño también abre e ilumina el vestíbulo de la terminal, mejorando la visibilidad y el flujo de pasajeros, preparando el vestíbulo y el parque para el aumento previsto del número de pasajeros en las próximas décadas.
Está previsto que la transformación de la estación y el parque colindante comience en 2028 y se calcula que costará unos 2.000 millones de coronas checas (80 millones de euros).