La prueba de carga se desarrolló de la siguiente manera: tres locomotoras diésel ÖBB de la clase 2016 entraron simultáneamente en el puente y se detuvieron allí, lo que permitió a los ingenieros de estructuras tomar mediciones de carga. Estas mediciones correspondieron a los valores calculados previamente. Esto significa que la vía 1 de este tramo ya está abierta al tráfico a través del nuevo puente.
Así pues, el puente sobre el Salzach en Eschenau, que empezó a construirse en 2024, pasa ahora a mejor vida. El viejo puente llevaba en servicio más de 110 años y había llegado al final de su vida útil técnica.
Las obras en la vía 1 continuarán hasta finales de septiembre, tras lo cual comenzarán los trabajos preparatorios en la vía 2. A partir del 7 de enero, la vía 2 se cerrará al tráfico ferroviario general para poder demoler el segundo puente, que data de 1904, durante el periodo de estiaje invernal, levantar nuevos estribos e izar las nuevas secciones del puente. Está previsto que el puente vuelva a abrirse al tráfico a finales de mayo de 2026.