SBB Cargo Switzerland seguirá prestando servicios de carga en vagón único (SWL) hasta 2029 tras la adjudicación de un nuevo contrato de servicios por parte del Gobierno federal suizo. El contrato cuenta con una subvención de 260 millones de francos suizos (unos 267 millones de euros) para el periodo 2026-2029.
SBB Cargo fue el único candidato al contrato. La empresa seguirá siendo responsable de la gestión del transporte de vagones individuales en toda Suiza, al tiempo que participará en asociaciones regionales con otras empresas ferroviarias basadas en la rentabilidad y la competitividad.
La contribución estatal pretende frenar la subida de precios a los clientes durante la transición a un nuevo modelo de producción. Según este modelo, SBB pretende reducir costes aumentando la automatización, renovando su material rodante y reorganizando su estructura operativa. La inversión se centra en locomotoras modernas, vagones de mercancías estandarizados y digitalización. Según SBB, el nuevo trazado de la red se configurará en función de los contratos existentes con los clientes y los volúmenes previstos.
Está previsto que el nuevo horario entre en vigor el 13 de diciembre de 2026. A partir de ese momento, la red de vagón único verá reducidos sus puntos de servicio. Las ubicaciones con una demanda insuficiente dejarán de ser atendidas dentro de la red de SBB Cargo Switzerland, aunque seguirán siendo accesibles como infraestructura pública para otros operadores u otros tipos de transporte de mercancías. Basándose en los volúmenes de tráfico actuales, SBB espera que alrededor del 98% de los vagones sigan cubiertos por el nuevo trazado.
La división de transporte de mercancías de SBB Cargo sigue atravesando dificultades financieras. En 2024, el servicio de carga de vagón único registró una pérdida de 81 millones de francos suizos (83 millones de euros), contribuyendo a un déficit estructural más amplio en las operaciones de carga. En la última década, los volúmenes han disminuido en un tercio. A pesar de mantener una amplia red nacional y unos precios relativamente bajos, tanto los servicios de vagón único como los de transporte combinado operan con pérdidas. En cambio, los servicios de trenes bloque siguen siendo comercialmente viables.
El modelo SWL revisado también afecta a la dotación de personal y al despliegue de recursos. SBB ha confirmado que los cambios afectarán a la distribución del personal y a la ubicación de los depósitos. Se esperan ajustes para las tripulaciones de locomotoras en Brig, Buchs SG y Chiasso, así como para el personal de maniobras. Las reducciones de plantilla seguirán un proceso de consulta con los interlocutores sociales. SBB está vinculado por un convenio colectivo y tiene la intención de gestionar los cambios de trabajo de acuerdo con el mismo.
SBB sigue advirtiendo de la escasez de trabajadores cualificados a medio plazo, sobre todo a medida que aumenten las jubilaciones. La empresa considera que la flexibilidad de la plantilla y las operaciones es esencial para mantener su oferta de transporte de mercancías.
El concepto actualizado de SWL forma parte del plan "Suisse Cargo Logistics", diseñado para adaptarse a un aumento previsto del 30% de la demanda de transporte de mercancías en Suiza de aquí a 2050.