Esta fusión reúne a MÁV-START, que explota trenes; Volánbusz, que presta servicios de autobús; y MÁV-HÉV, que gestiona líneas ferroviarias locales.
A pesar de la integración, el Grupo MÁVha anunciado que conservará las marcas conocidas de forma simplificada: MÁV, VOLÁN y HÉV. Esta decisión refleja el uso común entre los pasajeros y pretende preservar las marcas como parte del patrimonio común de la nación.
La empresa unificada adoptará la rueda alada como logotipo común, símbolo de la cohesión del grupo. Los nuevos elementos visuales se introducirán de forma gradual y rentable, apareciendo en los nuevos materiales o donde sea necesario sustituirlos debido al desgaste. Este planteamiento garantiza que la renovación de la marca no genere gastos innecesarios ni costes imprevistos.
Con el tiempo, los pasajeros empezarán a ver los logotipos actualizados en los anuncios y en los vehículos. El cuidadoso despliegue refleja el compromiso del Grupo MÁV con la modernización, al tiempo que mantiene la conexión con sus raíces históricas en la red de transporte de Hungría.