El nuevo proceso de producción utiliza instrucciones de trabajo digitales y controles de calidad en cada fase del montaje. Cada unidad de WaggonTracker cuenta con un registro digital, lo que permite su seguimiento a lo largo de todo su ciclo de vida.
Cada caja del sistema se somete a pruebas exhaustivas y debe superar una prueba de resistencia automatizada de 48 horas antes de su instalación en un vagón de mercancías. La puesta en servicio final se documenta digitalmente mediante tabletas y códigos QR.
La línea de producción modular está diseñada para adaptarse a diferentes proyectos con tiempos de cambio de línea reducidos. PJ Monitoring ha señalado que la capacidad también puede ampliarse a medida que aumente la demanda, aunque la empresa no ha revelado los volúmenes de producción actuales ni los previstos.
WaggonTracker combina las pruebas automáticas de frenos con la supervisión de los componentes de los vagones de mercancías. Entre sus funciones se incluyen la supervisión de los frenos en tiempo real y la medición del peso de la carga.
«Ampliar nuestra capacidad de producción y nuestros estándares de calidad era un paso lógico, teniendo en cuenta la evolución de los últimos años», afirmó Günter Petschnig, director general de PJ Monitoring. Añadió que la cartera de clientes de la empresa, compuesta por propietarios de vagones y empresas de alquiler, había seguido creciendo.
La antigua nave de producción de la empresa se destinará ahora a tareas de desarrollo y creación de prototipos. PJ Monitoring también ha ampliado sus equipos de desarrollo de software y de seguridad, y ha ampliado su espacio de oficinas cerca de su sede central en Graz.